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¿Qué es el modelaje comercial? Guía para empezar en México

Equipo editorial de Casting México

Piensa en el último comercial que viste: la mujer que desayuna cereal con su familia, la joven que estrena celular, la doctora del anuncio de farmacia, la amiga que se ríe en la mesa de un restaurante. Ninguna de ellas mide un metro ochenta ni desfila en pasarelas internacionales. Todas son modelos comerciales, y su trabajo tiene nombre: modelaje comercial, el sector más grande, más constante y más abierto de toda la industria de la imagen en México. Si alguna vez pensaste «yo no tengo tipo de modelo», este artículo te interesa más que a nadie, porque el modelaje comercial se construyó exactamente sobre esa idea: la publicidad necesita personas que se parezcan a quienes compran, no a quienes sueñan.

Qué es el modelaje comercial, explicado sin rodeos

El modelaje comercial es la rama del modelaje dedicada a vender productos y servicios mostrándolos en uso por personas creíbles. Su territorio es la publicidad en todas sus formas: spots de televisión, anuncios en redes sociales, espectaculares en periférico, folletos de supermercado, empaques, menús, sitios web, campañas de bancos, telefonías, farmacias, escuelas, aseguradoras. Cada una de esas piezas necesita rostros, y esos rostros salen de un casting comercial.

La palabra clave es credibilidad. Mientras otras ramas del modelaje venden aspiración —la fantasía de una pasarela, el drama de una editorial de moda—, el modelaje comercial vende identificación: que la persona que ve el anuncio piense «esa podría ser yo», «esa es como mi hermana», «así se ve mi comida en la mesa». Por eso una modelo comercial no necesita medidas extraordinarias ni rasgos de otro planeta; necesita expresividad, naturalidad y la capacidad de repetir una sonrisa auténtica en la toma catorce.

Ese cambio de lógica tiene una consecuencia práctica enorme: el rango de perfiles que contrata la publicidad es amplísimo. Se castean mujeres de todas las estaturas, tallas, edades desde los 18 años y hacia arriba sin techo, tonos de piel y estilos. Donde la pasarela filtra por centímetros, el casting comercial filtra por autenticidad. Nuestra página de modelos para publicidad en México profundiza en cómo presentamos estos perfiles a las marcas.

Modelaje comercial vs. modelaje editorial: la diferencia que lo cambia todo

Buena parte de la confusión de quien empieza viene de mezclar dos mundos que funcionan con reglas distintas. La tabla los separa:

Aspecto Modelaje comercial Modelaje editorial / pasarela
Objetivo Vender un producto o servicio Proponer moda, arte, tendencia
Cliente típico Marcas de consumo, agencias de publicidad Revistas, diseñadores, casas de moda
Perfil buscado Personas reales, identificables Físicos específicos y poco comunes
Requisitos de medidas Flexibles o inexistentes Estrictos
Rango de edad 18+ sin límite superior Concentrado en juventud
Volumen de trabajo Alto y constante todo el año Concentrado en temporadas
Habilidad central Expresividad y naturalidad Porte, pose, físico
Ejemplo de pieza Spot de yogurt, campaña de banco Editorial de revista, desfile

Ninguna rama es «mejor»: son oficios distintos. Pero si tu objetivo es trabajar pronto y con frecuencia, conviene saber que la inmensa mayoría de las contrataciones de modelos en México ocurre del lado comercial, porque las campañas se producen todos los días del año, mientras que las temporadas de moda son unas cuantas semanas. El mito de las medidas obligatorias, que espanta a tantas aspirantes con potencial, lo desmontamos completo en el artículo sobre medidas para ser modelo: mitos y realidad.

Dónde se trabaja el modelaje comercial en México

México es uno de los grandes polos de producción publicitaria y audiovisual en español. Las plataformas de streaming mantienen aquí su principal base regional de producción para América Latina, y según cifras públicas del sector, los estímulos a la industria audiovisual se han ampliado: el fondo EFICINE creció a 815 millones de pesos, FOCINE otorga apoyos de hasta 25 millones por producción y estados como Jalisco lanzaron incentivos propios por 92.5 millones de pesos para atraer rodajes. ¿Qué significa eso para ti? Que hay cámaras encendidas todo el tiempo, y cada producción —serie, película, comercial— arrastra decenas de castings, muchos de ellos de perfil comercial.

Los polos principales:

  • CDMX: concentra agencias de publicidad, productoras y casas de casting. La mayor parte de los spots nacionales se produce aquí.
  • Guadalajara: industria audiovisual en expansión con respaldo estatal, además de un ecosistema fuerte de marcas y e-commerce.
  • Monterrey: sede de grandes empresas de consumo, retail y servicios que producen publicidad constante.
  • Querétaro, Puebla, Mérida, Cancún y Tijuana: mercados regionales con producción local y locaciones muy demandadas.

Y una aclaración importante para quien no vive en esas ciudades: cada vez más procesos de casting comercial comienzan en línea, con fotos y self-tape, así que tu estado de residencia ya no te descalifica de entrada. Buena parte del trabajo de una modelo comercial hoy empieza frente a la cámara de su celular. Cómo funciona ese ecosistema de series y producciones lo contamos en otra guía del journal dedicada a la pantalla.

De la televisión abierta al feed: cómo cambió este oficio

Hace veinte años, ser rostro de anuncios significaba básicamente una cosa: salir en televisión abierta o en espectaculares. Los presupuestos se concentraban en pocas campañas gigantes y los castings pasaban por un puñado de oficinas en CDMX. Hoy el mapa es otro. Las marcas reparten su inversión entre decenas de piezas pequeñas: versiones de seis segundos para video en línea, carruseles para redes, banners, fichas de producto, colaboraciones con creadoras. Según cifras públicas del sector, la economía de creadores mueve globalmente más de 250 mil millones de dólares y crece unas cuatro veces más rápido que los medios tradicionales; la publicidad se fragmentó, y esa fragmentación multiplicó los llamados.

Para ti, este cambio tiene dos lecturas. La buena: se contratan más rostros que nunca, porque cada pieza chica necesita el suyo, y ya no hace falta vivir junto a las oficinas de las agencias para participar. La exigente: el estándar de naturalidad subió muchísimo; la cámara del celular está tan cerca que cualquier gesto impostado se nota de inmediato. La modelo comercial de esta década no compite por ser la más llamativa del país, sino por ser la más creíble del feed. Y esa habilidad, a diferencia de la estatura, se entrena.

Los formatos donde vive el modelaje comercial

«Publicidad» es un paraguas enorme. Estos son los formatos concretos que generan contrataciones, cada uno con su propia dinámica:

El spot: televisión, cine y plataformas

El spot es la pieza reina del modelaje comercial: 20, 30 o 60 segundos de historia con producto. Grabarlo se parece a un mini rodaje de cine: hay directora, fotógrafo, arte, vestuario, y jornadas que pueden irse a diez o doce horas por escenas de segundos. Los spots ya no viven solo en televisión abierta: corren en cine, en streaming y en versiones cortas para redes. Para la modelo suele ser el formato mejor pagado del sector, y también el más exigente: hay que actuar, repetir y sostener la energía toma tras toma.

Publicidad gráfica: espectaculares, punto de venta, impresos

La fotografía publicitaria alimenta espectaculares, parabuses, vallas, folletos, empaques y material de tienda. Una sesión de un día puede terminar con tu imagen en cientos de puntos del país, y eso —el alcance del uso— es precisamente lo que se negocia en el contrato. Aquí trabajan muchísimos perfiles «de persona real»: familias, oficinistas, estudiantes, abuelas, deportistas de fin de semana.

Publicidad digital y social

El crecimiento más fuerte está aquí. Las marcas producen volúmenes enormes de piezas para redes sociales, marketplaces y sitios propios; de acuerdo con reportes de prensa especializada, el contenido de estilo espontáneo está sustituyendo cada vez más a la creatividad de estudio en los anuncios sociales, y la gran mayoría de los marketers planea trabajar con creadoras de nicho. Para una modelo comercial esto abrió un territorio híbrido: campañas que piden mitad foto tradicional, mitad video hablado a cámara. Si esa parte te llama, el modelaje para e-commerce y el UGC son sus vecinos directos.

Catálogo y contenido de marca

Entre la publicidad pura y el e-commerce está el catálogo de temporada, el lookbook, el contenido para menús y sitios corporativos. Son producciones más ligeras que un spot, con ritmos rápidos y recontratación frecuente: la marca que quedó contenta con tu trabajo vuelve a llamarte la próxima temporada. Es el pan de cada día de muchas modelos comerciales en México.

Un día de rodaje: así se vive un spot desde adentro

Nada explica mejor el modelaje comercial que caminar mentalmente un día de trabajo real. Imagina que quedaste seleccionada para el spot de una marca de yogurt (una marca cualquiera: el guion es casi idéntico en todas):

  • 6:30 — Llamado. Los rodajes empiezan temprano porque la luz y las horas de equipo valen oro. Llegas desayunada, con la cara limpia y el pelo lavado, como pidió producción.
  • 7:00 — Vestuario y maquillaje. El equipo de arte ya eligió tu ropa desde el fitting. Te maquillan para cámara, que no es maquillarse para fiesta: todo más neutro de lo que esperas.
  • 8:30 — Ensayo y bloqueo. La directora marca movimientos: dónde paras, cuándo tomas el producto, hacia dónde miras. En un rodaje publicitario cada segundo está diseñado; la espontaneidad que se ve en pantalla está coreografiada.
  • 9:00 a 14:00 — Tomas. La escena de «desayuno feliz» que dura cuatro segundos al aire puede tomar tres horas: cambios de ángulo, de luz, de intensidad de sonrisa. Aquí se gana el sueldo la modelo comercial: repetir con frescura, escuchar indicaciones, no desesperarse.
  • 14:00 — Comida. En set se come bien; aprovecha para hidratarte y descansar el gesto.
  • 15:00 a 18:00 — Escenas restantes y detalles. Insertos de manos con el producto, tomas de respaldo, fotos para la versión gráfica de la campaña si se pactó.
  • 18:30 — Firma de reportes y salida. Se registran horarios reales; si hubo tiempo extra, se paga según lo contratado.

Dos aprendizajes de este itinerario. Primero: el modelaje comercial es trabajo físico y mental de jornada completa, no «salir bonita en la tele». Segundo: casi todo lo que te hace recontratable pasa fuera de cámara —puntualidad, paciencia, trato amable con un equipo de treinta personas—. Los spots se olvidan; la fama de profesional queda.

Qué buscan las marcas en un casting comercial

Si el modelaje comercial no filtra por medidas, ¿por qué se queda una y no otra? Estos son los criterios reales que pesan en un casting comercial:

Identificación antes que perfección

La directora de casting no busca a la mujer más espectacular del país: busca a la que el público objetivo sienta cercana. Para un anuncio de crédito hipotecario buscan «mamá joven creíble»; para telefonía, «universitaria con chispa»; para farmacia, «señora que inspira confianza». Tu «defecto» puede ser exactamente el motivo de tu contratación: la publicidad necesita todos los rostros de México, no uno solo.

Expresividad que aguante repetición

Sonreír una vez es fácil. Sonreír con verdad durante cuarenta tomas, cambiando matices a petición de la directora —«ahora más sorpresa», «menos risa, más ternura»— es una habilidad profesional. En el modelaje comercial la cámara está cerca y el gesto es el mensaje: quien controla su expresión trabaja; quien solo tiene un gesto bonito, no repite.

Naturalidad al hablar y moverse

Muchos spots llevan diálogo o testimonio. Decir «me cambió la piel en una semana» sin sonar a robot es más difícil de lo que parece, y por eso las marcas lo evalúan desde el primer filtro, generalmente con un self-tape donde platicas a cámara. La frontera con la actuación es delgada: de hecho, muchas modelos comerciales terminan formándose en actuación comercial para principiantes para ampliar su rango y sus tarifas.

Profesionalismo verificable

Puntualidad, trato fácil, paciencia en set, disponibilidad clara. Las productoras trabajan con tiempos carísimos: un retraso de una hora con equipo completo cuesta más que el fee de la modelo. Por eso la reputación operativa —llegar, cumplir, resolver— genera más recontrataciones que cualquier atributo físico. En la audición se elige un rostro; en la recontratación, a una profesional.

Requisitos reales para el modelaje comercial

Dicho en corto: los requisitos del modelaje comercial son mínimos en lo físico y exigentes en lo actitudinal.

  • Ser mayor de edad: nuestra plataforma trabaja exclusivamente con mujeres de 18 años en adelante, en cualquier estado de la república.
  • Fotos honestas y actuales: no un book carísimo; imágenes claras, con buena luz, que muestren cómo te ves hoy. Con eso se evalúa un perfil comercial.
  • Expresividad demostrable: idealmente un video breve hablando a cámara con soltura.
  • Disponibilidad y formalidad: castings entre semana, llamados que empiezan temprano, confirmaciones que se respetan.
  • Documentación en regla: identificación oficial vigente y capacidad de facturar o recibir pagos formales cuando llegue un proyecto; esto se resuelve cuando existe trabajo real, no antes.

¿Y las medidas? Para el modelaje comercial se registran (las marcas filtran por talla para vestuario), pero no funcionan como barrera de entrada: hay campañas para prácticamente cualquier combinación de estatura y talla. Lo que sí descalifica: mentir en los datos. Si tu talla registrada no corresponde en el fitting, esa relación con la casa de casting se termina.

Cómo es un casting comercial por dentro, paso a paso

El proceso estándar de un casting comercial en México se parece mucho de proyecto a proyecto. Conocerlo de antemano te quita el nervio de la primera vez:

  1. Brief y convocatoria. La marca define perfiles («mujer 25-35, look natural, que maneje») y la casa de casting publica la convocatoria o busca directamente en plataformas y agencias.
  2. Primer filtro con fotos o self-tape. Envías material según instrucciones exactas. Aquí se descarta al 80-90% de aspirantes, casi siempre por material deficiente o instrucciones ignoradas, no por el rostro. Nuestra guía de self-tape existe para que no caigas en ese filtro por errores evitables.
  3. Callback presencial o virtual. A las preseleccionadas se les pide una prueba dirigida: interacción con producto, diálogo, movimiento. Suele grabarse para que decida el cliente final.
  4. Selección y fitting. Confirman disponibilidad, prueban vestuario, firman contrato con condiciones de uso de imagen: en qué medios saldrá la campaña, en qué territorio y por cuánto tiempo.
  5. Rodaje o sesión. El día de trabajo real. Llamados temprano, jornadas largas, mucha espera y momentos intensos de cámara.
  6. Uso y vigencia. La campaña sale al aire por el periodo pactado. Si la marca quiere extender el uso, corresponde renegociar: tu imagen no se vende «para siempre» por default.

Un matiz de expectativas: aun haciendo todo perfecto, en este proceso se pierde más veces de las que se gana, porque la elección final depende de combinaciones que no controlas (química con el otro talento, parecido con la conductora de la campaña anterior, cambios de brief). Las profesionales lo saben y miden su avance en callbacks, no solo en campañas firmadas.

El vocabulario del casting comercial que te conviene dominar

En tu primer casting comercial vas a escuchar términos que nadie te explicó. Apréndelos antes y jugarás de local:

  • Brief: el documento donde la marca define qué busca; de ahí sale el perfil que castean.
  • Perfil o «look»: la descripción del personaje a cubrir («ejecutiva joven», «mamá real», «universitaria deportiva»).
  • Self-tape: video de audición grabado por ti misma siguiendo instrucciones exactas.
  • Callback: segunda ronda del casting; ya te vieron y quieren verte de nuevo con indicaciones específicas.
  • Fitting: prueba de vestuario previa al rodaje; también sirve de verificación de datos y medidas.
  • Llamado (call time): hora exacta a la que debes estar lista en set. Llegar «a tiempo» es llegar antes.
  • Uso o licencia de imagen: en qué medios, territorio y periodo puede publicarse la campaña con tu imagen; es la variable que más mueve la tarifa del sector.
  • Exclusividad: compromiso de no anunciar marcas competidoras durante un periodo; se paga aparte.
  • Buyout: pago por la cesión de uso pactada, adicional al día de trabajo.
  • Book y polas: tu portafolio fotográfico y las fotos naturales sin retoque que piden las casas de casting.

Dominar este vocabulario tiene un efecto práctico inmediato: cuando respondes una convocatoria de modelaje comercial usando los términos correctos y entregando exactamente lo pedido, te separas de golpe del montón de aplicaciones improvisadas.

Cuánto se paga en la publicidad (y por qué nadie serio te da una cifra fija)

Los tabuladores del modelaje comercial dependen de cuatro variables: el formato (un spot nacional no paga igual que una foto para folleto), el uso (medios, territorio y vigencia de la licencia de imagen), la exclusividad (si te comprometes a no anunciar marcas competidoras, eso cuesta) y la experiencia del talento. Por eso el rango entre un trabajo y otro es enorme, y por eso desconfía de cualquiera que te prometa ingresos concretos por adelantado: en esta industria los montos se conocen proyecto por proyecto, y nada está escrito antes del contrato. Publicamos un análisis completo de rangos y variables en cuánto gana una modelo en México; la idea central es esta: el modelaje comercial bien trabajado puede ser un ingreso relevante y recurrente, pero es un ingreso por proyectos, variable por naturaleza, y quien te lo pinte como sueldo seguro te está vendiendo humo.

Errores comunes al empezar en el modelaje comercial

En los castings se repiten los mismos tropiezos de principiante. Esquívalos desde el día uno:

  1. Fotos sobreproducidas o irreconocibles. Filtros, retoques y poses de revista sabotean tu perfil comercial: la publicidad busca a la persona real de la foto, y si al callback llega «otra», quedas fuera y quemas la relación con la casa de casting.
  2. Ignorar instrucciones de la convocatoria. Si piden video horizontal de 30 segundos con nombre y ciudad, eso exacto hay que enviar. El primer filtro de cualquier audición mide, antes que belleza, capacidad de seguir un brief.
  3. Aplicar a todo sin leer el perfil. Postularte a «mujer 45-55» teniendo 22 no te da «visibilidad»: te etiqueta como aspirante que no lee.
  4. Mentir en datos y medidas. Se descubre siempre, en el peor momento posible (el fitting), y cuesta la recontratación.
  5. Descuidar la disponibilidad. Confirmar un llamado y cancelar a última hora es la falta más cara del oficio: las productoras comparten listas, y la informalidad viaja rápido.
  6. Desesperarse con los «no». Perder castings es parte estructural del modelaje comercial, incluso para las veteranas. El error no es perder: es dejar de aplicar o, peor, volverse presa fácil de quien «promete» lo que el mercado no promete. Sobre ese riesgo escribimos una guía completa de estafas de casting y cómo detectarlas: léela antes de responder cualquier oferta.

¿El modelaje comercial es para ti? Checklist honesto

Cinco preguntas, sin trampa. Respóndetelas con franqueza:

  1. ¿Te sientes cómoda frente a una cámara, o al menos con ganas reales de aprender a estarlo?
  2. ¿Puedes sostener buena actitud en jornadas largas, con esperas y repeticiones?
  3. ¿Tienes flexibilidad de agenda para castings y llamados entre semana?
  4. ¿Aceptas que el ingreso sea variable y por proyectos, sin certezas de frecuencia?
  5. ¿Te interesa más conectar con la gente común que proyectar una imagen inalcanzable?

Si contestaste que sí a la mayoría, el perfil comercial probablemente sea tu mejor puerta de entrada a la industria. Si dudaste en varias, quizá tu camino sea otra rama —e-commerce, UGC, eventos— y eso también está bien: nuestra herramienta para descubrir tu perfil te ayuda a ubicar dónde encajas mejor antes de aplicar.

Cómo empezar en el modelaje comercial en México

Si llegaste hasta aquí pensando «esto sí podría ser para mí», el arranque es más sencillo de lo que imaginas:

  1. Prepara material básico. Cuatro a seis fotos actuales: rostro de frente, sonrisa real, cuerpo entero, un par de estilos distintos (casual y arreglada). Luz natural, fondo simple, sin filtros que te alejen de tu apariencia real.
  2. Graba un video de presentación. Treinta segundos platicando a cámara: tu nombre, tu ciudad, algo que te guste. Naturalidad sobre producción.
  3. Define tu disponibilidad real. ¿Puedes asistir a castings en tu ciudad? ¿Viajar a CDMX o Guadalajara si un proyecto lo amerita? Claridad desde el inicio evita quedar mal después.
  4. Aplica a plataformas y agencias serias. Serias significa: no te cobran por registrarte, te explican su proceso y hablan claro sobre lo que no pueden prometerte. En nuestro caso, el registro es gratuito, el perfil lo evalúa una persona —no un algoritmo que descarta en dos segundos— y trabajamos únicamente con mujeres mayores de 18 años. Somos una plataforma en lanzamiento construyendo su primera generación de talento comercial, y lo decimos tal cual: lo que ofrecemos hoy es entrada temprana y acompañamiento, no una cartera de campañas históricas.
  5. Fórmate mientras esperas. Practica expresiones frente al espejo y a cámara, estudia comerciales actuales, toma un taller de actuación si puedes. El casting comercial premia herramientas, y las herramientas se entrenan.

Si además de la fotografía te interesa el video hablado, revisa el perfil de talento comercial que las marcas consultan en nuestra plataforma: te da una idea concreta de cómo se presenta un perfil profesional.

Tu primer mes: un plan de arranque realista

  • Semana uno — material. Pide a alguien de confianza que te tome fotos de frente, perfil y cuerpo entero con luz de día, y graba tu video de presentación las veces que haga falta hasta que suene a plática y no a discurso memorizado.
  • Semana dos — registro. Aplica a plataformas y agencias que cumplan los criterios de seriedad de esta guía. Revisa dos veces que tu correo y tu teléfono estén bien escritos: cada temporada se pierden oportunidades por perfiles ilocalizables.
  • Semana tres — estudio. Mira comerciales mexicanos actuales con ojo técnico: cómo respiran los diálogos, cuánto dura una sonrisa, qué hacen las manos mientras se habla. Repite los ejercicios a cámara y compárate contra lo que viste.
  • Semana cuatro — rutina. Fija un horario semanal para revisar convocatorias y responde únicamente a las que pidan tu perfil real, con el material exacto que soliciten y dentro del plazo.

¿Habrá resultados en treinta días? Quizá sí, quizá no: los tiempos de respuesta del sector son variables y la paciencia forma parte del oficio. Lo que sí depende de ti es llegar al segundo mes con material digno, método de aplicación funcionando y cero pesos gastados en falsas promesas. Ese es el arranque que ninguna aspirante lamenta.

Preguntas frecuentes sobre el modelaje comercial

¿Necesito medidas de pasarela para ser modelo comercial?

No. El modelaje comercial contrata credibilidad, no centímetros: hay campañas para todas las estaturas y tallas, porque la publicidad quiere parecerse a su público. Tus medidas se registran solo como dato técnico para vestuario. La honestidad en esos datos sí es obligatoria; los requisitos físicos estrictos, no existen como regla general del sector.

¿Puedo hacer modelaje comercial sin experiencia?

Sí, y de hecho es la puerta habitual de entrada a la industria. Los primeros filtros se pasan con fotos honestas y un self-tape natural, no con currículum. Lo que sustituye a la experiencia al inicio: seguir instrucciones al pie de la letra, puntualidad absoluta y actitud entrenable. La experiencia llega sola después del primer proyecto.

¿Hasta qué edad se puede trabajar en publicidad?

No hay techo. El casting comercial necesita mamás, profesionistas, señoras, abuelas: cada producto tiene su público y cada público su rostro. El único límite en nuestra plataforma es el piso legal y ético: mujeres a partir de 18 años. Si tienes 40 o 60 y te da curiosidad este mundo, tu perfil compite en categorías con menos saturación que las de veinteañeras.

¿El modelaje comercial paga bien?

Puede pagar bien por proyecto, especialmente en spots con uso amplio, pero es ingreso variable: depende del formato, la licencia de uso, la exclusividad y la frecuencia con que te seleccionen. Nadie honesto puede prometerte montos ni constancia, y quien lo haga es una señal para alejarte. Trátalo como una actividad profesional por proyectos que se construye con el tiempo.

¿Qué diferencia hay entre una modelo comercial y una actriz de comerciales?

Se traslapan. La modelo comercial domina la imagen fija y el gesto; la actriz aporta diálogo, personaje y dirección escénica. Los spots contratan ambos perfiles y a menudo el mismo casting los mezcla. Si desarrollas las dos herramientas —foto y actuación—, tu rango de convocatorias prácticamente se duplica: por eso recomendamos formarte en actuación comercial apenas tengas oportunidad.


¿Te reconociste en esta guía? Entonces no dejes que la palabra «modelo» te intimide: la publicidad mexicana contrata rostros como el tuyo todos los días, y el modelaje comercial premia exactamente lo que ya tienes —autenticidad— pulido con método. Crea tu perfil en nuestra plataforma: es gratuito, se llena en minutos con fotos de tu celular, lo revisa una persona real y es el primer paso concreto para que las marcas puedan encontrarte. Y si representas a una marca que busca rostros comerciales, conoce nuestro servicio para marcas y empresas: armamos búsquedas de talento a la medida.